Cómo los rayos del sol bailan tan juguetonamente a través del colorido dosel de hojas, se acurrucan contra las paredes e iluminan los callejones. Nunca he notado esto tan intensamente como en las fotos de Bernd Alder. Sus imágenes inundan la habitación con calidez más allá del marco.

Es un artista que nos lleva a ciudades distantes y hace que nuestra propia ciudad aparezca bajo una nueva luz. A uno le gustaría ver sus fotos en suelas tranquilas, sentir el sol y escuchar el viento jugando con las ramas de los árboles y haciendo que los botes bailen sobre el agua.